Dentro de un panorama discreto, con un equipo sin demasiadas ideas, en el que se notó la ausencia de Alejandro Domínguez, Carlos Sánchez fue lo mejorcito de River. Por ímpetu, por voluntad, con un constante ida y vuelta por la banda derecha, el uruguayo fue lo más destacado del equipo que conduce Matías Almeyda a lo largo de los noventa minutos jugados en Mendoza. Una vez finalizado el match, con la sangre en el ojo por una nueva derrota, el mediocampista señaló que el Millo debió llevarse otro resultado de esas tierras cuyanas: “Si nos ponemos a repasar, el resultado tendría que haber sido nuestro”.
Por su puesto, sin ocultar su bronca y malestar por este nuevo traspié ante el rival de toda la vida, Sánchez manifestó que ahora lo que deben hacer es ponerse a preparar el choque ante Almirante Brown en la reanudación del torneo de la B Nacional. “No se puede hacer nada, hay que pensar en el 5 de febrero”, cerró.
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